viernes, 18 de junio de 2010

Que me regresen a la primaria

Dadas las circunstancias

cualquier persona podría decir

que no aprendí lo básico

en la vida.



Que los cordones cernidos

sobre los zapatos de la cordura

no logré amarrar

con suficiente presteza,

que apenas miro al cielo

descalza el alma corre

sobre antiguas, nuevas

falacias de amor peregrino.



Que me regresen a la primaria

porque no aprendí de las matemáticas

a sacar la suma esencia,

la resta ética,

la división fragmentaria

en que la sangre humana

es a la vez impulso,

para dos corazones que viajan

a la velocidad del sonido.



Que me regresen a la primaria

y me enseñen, no debo

andar buscando como perro

el aroma de las feromonas:

esas avispas iridiscentes

de húmeda luz salina

que vuelan por debajo

de las faldas de las niñas,

ahora frugales mujeres,

peligrosas vírgenes

de templos prohibidos,

para la bestia encerrada

que mora en la prisión

de mi cuerpo.



Que me regresen, lo imploro,

y en verdad lo pido,

pongan en mi cabeza

esas ingénuas canciones infantiles

que enseñan sin recato

a los niños de primero,

una moral sencilla,

sin preguntas...

Ahora quiero tan sólo ser

lo que la gente

considera ser "bueno".




Que me expongan

al frente del salón de clases

y pinten sobre mi cabeza

enormes orejas de burro

y en mi boca

con los granos de una mazorca

simulen largos,

tozcos dientes de conejo;

pues me siento tan deshonesto,

tan fuera de lo que un día

consideré mi sitio,

como pequeño niño que no entiende

como un terco lobo

que se aferra a parecer cordero.

21 comentarios:

Megara900 dijo...

Lo escencial para sobrevivir sea quizás la monotonía, la esclavitud de la imaginación, el naufragio de las ideas. Otros dirán que no. Y a final de cuentas, se aprenden cosas que jamás sirven para nada y aprendemos tan sólo teniendo el dolor en la cara. Que por cierto, el rostro es la efigie mejor construída para contemplar al Eterno, a lo atemporal, lo que nos espera más allá de los sueños, será siempre más que el libro invisible de nuestros amores muertos.

Pues tú muchacho ahora si que andas pensando a velocidades cuánticas, fragancias, conspiración de nébulas ocultas, es el secreto de los corazones que se aman.

Si bien el principio fue inocente, a estas alturas desatas la enorme pasión que guarda tu condición de hombre, pasión por las letras, inevitablemente por las mujeres, cada quien encuentra la suya, y va siguiéndola, ya sea a través de olores... sueños o quízás recuerdos.

Cuando nos preocupamos demasiado por ella, la dignidad se apodera de nosotros, una conformidad simplemente por estar bien con los demás, quien sabe, también sea yo esa clase de persona buena a los ojos de todos y por dentro un demonio.

A veces uno se asusta de todo lo que puede guardar uno dentro, tantas locuras u obsesiones enfermas, de esas que cruzan la mente y nos dan miedo, me he preguntado también qué sería de mi, de los demás que no saben lo que puedo llegar a pensar. Pero creo David, que la mente humana puede albergar grandes labertinos, pesadillas, así como sueños hermosos y como de lo feo ya hay tanto en la realidad, es preciso sacar a flote nuestros sueños.

Un gran gusto leerte, espero estés muy bien, tu y tu niño lobo .

Reptante dijo...

Oye mi Meg, qué linda que eres. Cada vez desbordándote más y no sé si inconscientemente o prepotentemente consciente, de que al hacer crítica, o mejor dicho al hacer réplica, de lo que uno escribe para expresar su sentir por el mundo que le rodea y a veces hasta le asfixia, vas haciendo también poesía y pequeño ensayo. En verdad esa forma de desenvolverte cada vez me va dando más miedo y así es que uno se va dando cuenta de la capacidad crítica e interpretativa que va legando y a la vez aprendiendo a la gente querida que se tiene cerca, o relativamente cerca.

Ser el hombre detrás de la careta, ser el espectro detrás del payaso, o la sombra del hombre que nunca se quiso ser y se va siendo, o una combinación de todas, mujer, querida amiga, vaya dilema no?

Un fuerte abrazo amiga. Te quiero mucho.

Poeta del Caos dijo...

Veo de pronto un cambió en su habitual estilo poético que constantemente me remitía a Efraín Huerta pero menos bucólico. Y ahora me encuentro con este nuevo páramo abierto de su poesía, donde al igual que yo últimemente, andas queriéndo redimir tu infancia para justificar tu presente.
Cuando somos niños construimos siempre nuestros demonios, decía Megara unas lineas más arriba que ella era de esas buenas a la vista y demonio interno.
Bueno yo siempre he sidp demonio por dentro y por fuera y constantemente repaso la infancia para poder encontrar en que momento perdí las alas.
Esta persecusión de lo que olvidaron enseñarte, el amor común, la prudencia, la mesura, este reclamo a tu pasado figurado no es más que el excelente reconocimiento de que te entiendes en el tiempo, no te vives fuera de él como muchos -¡ay y cuantos son! - sino que te ubicas en un ser-ahí aunque suene muy Heideggereano y no quiero estar con esa cátedra filósofica que se empieza interponer en mis acercamientos a la poesía. Afortunadamente llegó Nausicaa y me rescató de mi naufragio poético. Y vuelvo a tu poesía con nuevos ojos... espera pronto más contacto mío. No voy a dejar que Megara se lleve mi lugar VIP en los comentarios de tu blog.

666 dijo...

El día que rompas la estructura y la rima, podremos platicar sin tanto conflicto...

Besitos Nicolás Trujillo.

666

Reptante dijo...

Gerardo, perdona la tardanza de mi respuesta... Andaba algo en ascuas y emitir palabras a veces me era peligroso o inútil; ahora bien, es cierto que en una parte de mi incipiente estilo se denota la influencia de Huerta, aunque no sé, si así tan descarado y definido; por otra parte, creo que es más lo que no has leído escrito por mí, que lo hecho, igual no es la gran cosa, pero ya de ahí se perfila este "estilo"...

Luego está esa parte de asimilarse, mirarse del otro lado del espejo y reclamarse lo que se dejó de hacer, lo que se olvidó, o el optar por la idea, antes de la norma; del instinto, antes del razonamiento... Qué sé yo... En especial esta aportación me ha gustado mucho. En verdad, gracias por tanta entrega amigo.

Reptante dijo...

666... Rafael... Diablo... como quieras que te diga, hay lugares y ocasiones que en realidad ni me interesaría platicar contigo sin tanto conflicto. JÓDETE!!! JOJOJO

ZEUXIS dijo...

Juguemos en el bosque mientras el lobo.... el lobo está?

Intentaste algo demasiado descomunal, intentaste algo imposible, intentaste el recuerdo pero también la ironía de tu voz tan infectada por el mundo.

Felicito esta letra. Esta mezcla de inocencia y rotunda queja o reproche.

Hay dos grandes que me incitaron también en algún moemento a escribir cosas similares, el primero un chileno inventor de la poesía de los lares un tal Teillier, algo cercano a esa profundidad casi filosófica anclada en la infancia y un colombiano que se gana todos los premios, un tal Jairo Anibal Niño. De él un libro, "La alegría de querer", su poesía infantil hasta el deliro nos promete mantener el niño que siempre deseamos llevar adentro.
Reptante, un buen poema, ya lo sabes.

Memorias Educadas dijo...

Ay Deivil, hermano de mi alma, yo te quiero decir lo mismo pero sin tantos rodeos, me encanta tu poema, así en tiempo presente porque el gusto nunca pasa, porque lo esencial permanece que eres tú y tus maravillosos escritos.
Te mando un fuerte abrazo.

Reptante dijo...

Muchas gracias Zeuxis, fue una sopresa encontrarte por acá después de tanto tiempo de evitarte. Labor imposible?... No sé, uno no se sienta a intentar lo imposible, o al menos no en ese momento en que me senté a escribir algo que sentía y me comía por dentro, salió bien, salió regular, o simplemente salió, muchas gracias por tratarlo. De igual manera quiero agradecer las recomendaciones que dejas en la analogía, ambas suenan bastante interesantes. Saludos Seuxis. Hasta pronto.

Reptante dijo...

Jap... Yo y mis maravillosos escritos, hasta suena medio eufémico, qué sé yo. Pero bueno, creo que lo dices en serio por la forma en que lo plasmas. Siendo así, con la misma sencillez te digo, muchas gracias por interesarte, muchas gracias por leerme, y muchas gracias por las suaves pedradas, guayabazos les dicen. Un abrazo mujer. Échele ganas, lo primero es abrir los ojos.

Lilyán de la Vega dijo...

Mi querido Reptante,
Paso cada San Juan y siempre me encuentro algo provocativo, que invita a la reflexión y al intercambio, que me hace sonreír de formas insospechadas: no sólo de humor, sino a veces de tristeza, de sarcasmo, de ironía.... pero reír al fín, ¡gracias!

Y estoy de acuerdo, ¡qué nos regresen a todos a la primaria! Hay tanto, tanto que desaprender... tanta simpleza que recobrar, tanto garabatos, libres y salidos de la raya que volver a crear... tanta cuadrícula que olvidar. ¡Yo también quiero volver a la primaria!

Un abrazo como los de entonces, Reptante: efusivo, espontáneo y totalmente genuino.

Daniela Medina Alarcón dijo...

dónde se nos habrá perdido la inociencia???... en las aulas? en los jardines? entre las piernas? talvez la olvidamos un día mientras hablábamos de política o religión, la dejamos sentada en un curul o espeando al lado del confensionario...o talvez, también, se la comieron los libros de la SEP, los calendarios escolares y los horarios... no sé... pero dudo que la encuentres de nuevo en la primaria...

Reptante dijo...

Pues sí compañera Lily, a veces cerrar los ojos para volver a abrirlos desde la perspectiva siempre nueva de un niño, podría ser la mejor opción para el alma vieja y el corazón corroído que a de vez en cuando ya no soporta tanta indeterminación y acciones erradas. Muchas gracias por tu visita, siempre es bueno tenerte de vuelta.

Saludos.

Reptante dijo...

Ay mi Dan, qué extremista en verdad que eres, pero bueno, entiendo... a tu edad pensaba lo mismo, yo píenso que hasta en libro de la sep, esos que desdeñas tanto, podría aprender, reaprender, u olvidar algunas cosas mal adquiridas... Hace poco volví a abrir uno de ellos y me dejó fascinado. Pero bueno, cuestión de enfoques, tal vez algo de rachas generacionales, sólo eso..

Muchas gracias por visitarme amiga.
Saludos.

Hugo Rojo dijo...

Quizás no sea tan imperioso ir al principio como ir al final, a lo no dado, al ideal, y sea la peor de las necedades irse haciendo y siendo sobre la marcha. ¿Qué más da volver y conseguir el nudo perfecto entre dos extremos que se hallan cortados por la mitad?
Aunque no deja de ser atractivo suponer que antes es siempre mejor que ahora, por la simple oportunidad que representa.

Reptante dijo...

En efecto, dado el camino trazado tal vez podría caer uno en el mismo hilo de sucesos desafortunados, porque uno es nuevo siempre y no aprende de los errores. Por otro lado lo único que sabemos de cierto es el pasado y por eso es que podría pensarse que mejor que ayer, quién sabe si mañana pueda llegar a serlo... Ahora sí me sorprendiste con tu comentario, alejado de las citas, siendo más tú el que escribe, que todos aquellos que se fundieron en ti para hacer de tu ser, una casa de citas. Mil gracias por tu visita Hugo, en verdad que se agradece.

Diego dijo...

Oh, si que me ha gustado este poema David, la verdad es que me cuesta encontrar palabras, ya que como usted sabrá no soy bueno con ellas, pero me ha gustado y me ha llegado.
felicidades amigo! un abrazo

Reptante dijo...

Bueno mi Diego, qué decirle, sé bien que usted amigo, piensa y siente con imágenes, imágenes llenas de magia, de color y de sonido, ojalá algun día pudiéramos trabajar juntos en algo que una lo que escribo con lo que tú dibujas y pintas. Un abrazo, mil gracias por tus palabras y tu presencia.

-Anna- dijo...

También yo he sentido esa necesidad, de recorrer todos mis rumbos otra vez, aunque sea para hacer y aprender las mismas cosas. Es una necesidad imponente -imposible de cumplir, asimismo- que se mete entre los huesos y es difícil sacarla. Lamentablemente, hay que seguir adelante, aprender sobre lo aprendido y continuar el crecimiento personal, espiritual, mental...

Me gustaron muchas imágenes de este poema. Bello bello.

Te dejo un abrazo Dav.

-no me olvido del dueto, lo estoy maquinando aún-

=)

Reptante dijo...

Han pasado ya algunos meses que dejé pendiente la respuesta a tu gentil comentario mi querida Ana y aún mantengo aquella misteriosa amarga certeza de que nuestro dueto jamás se podría cuajar. Tal vez intentarlo de otra manera sería la mejor opción. Como sea, mil gracias a la distancia por aquellos pensamienos suscitados en y de tu cabeza a partir de lo acá leído, la necesidad del regreso, de la repetición, del aprender sobre lo no aprendido, de vivir robre lo ya vivido. de Volver a sentir lo que posiblemente, algún día fue ser niños. Un abrazo bella, ojalá te la andes pasndo bonito bonito.

Julieta Gris dijo...

Para que retornar a la locura de amarrar al genio que llevas dentro, tu el sin sitio que eres universal, se bien que te pesa tanto el espacio y la multitud y no consigues dejar de sentirte tan solo. No seas "bueno", no seas hombre, libera al humano al creativo salvaje sin temor